Aunque fue su madre M.ª Carmen Alex quién abrió la Arrocería L´Estibador a principios del 2000, hoy es su hija Nuria quién está al frente del establecimiento. L´Estibador posee innumerables virtudes, por supuesto las gastronómicas sobresalen por encima de las demás, que también son importantes y en las que Nuria hace mucho hincapié para que su establecimiento esté en el día, tanto en lo cotidiano, como en lo excepcional. 

El servicio es serio, es cuidadoso, dinámico, pero sobre todo atento, una sensación que siempre agrada. La atmósfera del salón es limpia, luminosa, una cuestión que yo valoro, no me gusta nada comer en esa penumbra que a veces encuentras en algunos locales. Aquí lo tienen fácil, las amplias cristaleras con vistas al Mediterráneo, hacen que la luz natural ilumine hasta el último rincón de sus salones. 

Nuria es una consumada gourmet, por ello siempre cuida hasta el último detalle. No se sorprenda al ver que las copas de servicio del vino sean Riedel, que mejor que disfrutar de un buen vino con una insinuante copa con perfil de mujer. Al igual que la vajilla, acicalada para recibir las bondades de sus propuestas. Su variedad de arroces es notable, al igual que su calidad gracias a los productos que utiliza y que son la base de sus propuestas.

-Pedro G. Mocholí